Fecha: Del 11 al 17 de febrero de 2010
Organizador: Sussietat de l'Embut
Lugar: Varios espacios
Web:
www.carnestoltes.org
El entierro de don Carnaval
Historia del entierro
El entierro de don Carnaval, el miércoles de Ceniza, es uno de los actos más singulares y espectaculares de esta celebración en Terrassa. En ellos participan más de una veintena de entidades de cultura popular y cívicas de la ciudad y alrededor de 400 personas.
A pesar de que hace cerca de veinte años que en Terrassa se celebra con una estructura propia el entierro del Carnaval, desde el año 1991, este acto cuenta con un planteamiento de teatro de calle y de participación popular suficientemente relevante, cosa que hace que éste sea un espectáculo único en Catalunya con el desarrollo de una trama protagonizada por una veintena de personajes diferentes.
Las entidades que colaboran con el entierro de don Carnaval en Terrassa son: Minyons de Terrassa, Castellers de Terrassa, A. E. Mossèn Homs, Voluntaris Terrassa, Nans Terrassa, Armats de la Llanterna, La Pàjara de Terrassa, Diables de Terrassa, Treure Ball, Esbart Egarenc, Esbart Terrassa, Esbart Dansaire del Vallès, Bastoners de Terrassa, Geup de Geganters de Terrassa, Grup d'Havaneres La Mar Salada, Amics de les Arts y el Centre Social Catòlic.
El entierro de don Carnav está organizado desde el año 1991 por la entidad "Sussietat de l'Embut" con el apoyo del Ayuntamiento de Terrassa.
La acción
La trama del entierro de don Carnaval se desarrolla como una lucha entre don Carnaval y sus personajes afines (las doncellas, La Pàjara...) y la Cuaresma y los personajes que la representan (El Gavilán, los quaresmots...) . La Cuaresma es la vencedora, pero el alma encendida e iluminada de don Carnaval llena de paciencia a todos los asistentes para esperar la próxima celebración.
A las 8 del atardecer, un fuerte cohete anuncia el inicio de la luctuosa comitiva que sale del atrio del Ayuntamiento. Antes de iniciar la marcha, los armados depositan con cuidado el féretro del difunto sobre el carro mortuorio. El séquito inicia su itinerario hasta el Parc de Vallparadís.
La Pàjara, afligida viuda, resta en un sitial presidiendo el acto y los personajes más relevantes de la ciudad le dan el pésame.
Entierro de don Carnaval
El relevo de guardia da paso, acto seguido, al acto de invocar el juramento de la preciada custodia a los despojos del difunto mientras la coral entona el canto de las absueltas. Después, el Enanos inician el baile de pésame hasta que, de repente, los Diablos invaden la escena, se hacen amos del féretro y colocan el ataúd de don Carnaval en la pira.
El Diablo bocazas, desde el escenario, da a conocer al pueblo los escatológicos versos. Y el redoble de los timbales anuncia la llegada de los siete jinetes apocalípticos que portan los estandartes negros. Un conjunto de plañideras espera, con lloros y gemidos, al obispo, quién lee las últimas voluntades del difunto (un testamento de narices...). El testamento es la pequeña venganza de don Carnaval contra los desagradecidos que se olvidan todo el año de él y sólo le recuerdan con los fríos de febrero...
El humo llena la escena y la música y la lluvia de pétalos da paso al baile de las doncellas, hasta que la presencia de los “quaresmots” destrozando los estandartes deja a la vista el color plateado de las sardinas. Los “quaresmots” con su danza agresiva reducen las doncellas.
Repentinamente, sale el Gavilán abroncando al público. Una vez en el escenario reduce a la doncella y lanza contra los asistentes sus recriminaciones. La doncella escapa del Gavilán quién la persigue con su vuelo.
La traca anuncia la salida del baile de bastones y, cuando comienza la danza, el Gavilán vuelve a la escena y se inicia una lucha en que el bicho es vencido por los bastoners.
Estalla después un “correfoc” que avanza hacia la pira donde descansa el difunto don Carnaval y con gran estruendo de timbales surgen los Luciferes con enormes horcas chispeantes de fuego. A la vez, el resto de los diablos comienza la cremación del cuerpo de don Carnaval con gran alborozo.
Pira mortuoria del entierro de don Carnaval. Un minuto de silencio, acompañado de la tétrica danza del fantasma de la muerte entre los asistentes, sublima la ceremonia final del carnaval. Dos torres humanas inician su ascenso con un pilar levantado por debajo y los “enxanetes” sueltan globos iluminados.
Y para festejar la clausura del Carnaval, comienza el baile de fiesta , donde la música, la luz y el vino son marco de la Sardinada.
Personajes del entierro de don Carnaval:
Personajes afines al difunto Carnaval:
- El difunto rey del carnaval: Después de unos días de intenso frenesí, los excesos se llevan el rey dentro de un ataúd.
- La Pàjara: La Pàjara es la inconsolable viuda y la narradora de los actos del entierro. A veces olvida el luto y los sujetadores.
- Las doncellas. Virginales muchachitas vestidas de fiesta con intención de continuar bailando, bailando, bailando...
- Los armados. Son la guardia del finado y acompañan el carro mortuorio durante todo el recorrido. Los podéis reconocer porque van vestidos de romanos.
- La coral de las absueltas. Grupo de voces que despiden con lastimosos cánticos los despojos del rey.
- Los enanos. Los cabezudos enlutados dan el pésame y honran al muerto después del canto de las absueltas.
- Los bastoners. Grupo de fieras humanas que a golpe de bastón luchan con el Gavilán para parar el funesto futuro que le augura.
- Las plañideras. Les veréis desconsoladas, vestidas de negro con velos de tul y enormes pamelas.
- Las torres humanas Dos pilares humanos elevan el alma del difunto. Descanse en paz.
- Los músicos. Conjunto de artistas que ponen música a todos los acontecimientos.
- La Sardinada. La ofrece la Sussietat de l'Embut, entidad organizadora de los Carnavales en Terrassa, a todos los asistentes al entierro que muestren pena verdadera y sentimiento profundo.
Personajes que representan la Cuaresma:
- El Esparver (Gavilán). El más ferviente seguidor de la Cuaresma. Es un pajarraco de plumas oscuras, pico poderoso. Va vestido de cuero negro y sus maneras son agrias y autoritarias.
- Los Quaresmots. Famélicos seres calvos de caparazón y nariz puntiaguda, emisarios del Gavilán y de la Cuaresma.
- Los esqueletos, Símbolos de muerte que flanquean los restos de don Carnaval durante todo el séquito y danzan durante su incineración.
- El obispo. Religioso soberbio guarnecido lujosamente con sedas negras y púrpuras. Es él quién hace lectura del testamento de don Carnaval.
- Los siete males (los jinetes apocalípticos). Siete estandartes que representan los siete pecados capitales son llevados por encapuchados tenebrosos.
- Los diablos. Con horcas y antorchas encienden la noche con fuego. Los diablos roban el féretro para tirarlo a la hoguera mientras leen sus versos.
- El fantasma del muerto Espectre de grandes dimensiones cubierto de grises frazadas, que con su baile sublima la ceremonia final de don Carnaval.