La Casa Alegre de Sagrera se construyó a comienzos del siglo XIX.
De esta primera época se conservan pinturas murales en las salas de la
primera planta. En el año 1911, el edificio se reforma convirtiendose en un
modelo de vivienda de la burgesía industrial. La reforma sigue un
estilo marcadamente modernista. Desde 1973 desarrolla usos museísticos.