Hoy, Terrassa ha conseguido transformar aquellas fábricas que se
habían quedado obsoletas a raíz de la crisis del textil en unos
espacios funcionales y útiles, con nuevos usos y nuevas funciones. En
algunos casos, se han aprovechado las estructuras de las antiguas naves
para ubicar nuevos servicios o equipamientos. Este es el caso del Vapor
Universitario, un equipamiento municipal que se ha convertido en el
paradigma de la evolución de Terrassa, la segunda ciudad universitaria
de Catalunya.
Además de los vapores y almacenes, Terrassa conserva otros ejemplos
destacados de la arquitectura industrial de la época: las chimeneas.
Las más destacadas son las del Museu Nacional de la Ciència i de la
Tècnica, la de la plaça de salvador Espriu, la de la plaça Didó, la de
l’antigua fábrica Saphil...
Pero la más singular es la de la Bòbila Almirant, de 63 metros de
altura y 234 escalones que la han hecho valedora de figurar en el Libro
Guinness de los Récords como la chimenea con escalera de caracol más
alta del mundo .
El catálogo de edificios de interés històrico-artístico de la ciudad incluye unas 25 chimeneas.
